viernes, 28 de febrero de 2014

No he pactado con los demonios


Kefren reía mientras los vampiros dejaban el recinto uno a uno… con una encantadora sonrisa no podía menos que estar convencido que venir a esta celebración había sido sin duda un éxito

-       Mi querido y frágil Julio… ¿Puedo tutearle verdad gran príncipe de los hijos de Caín

-       Calla

-       No sigamos con estas asperezas, verás… en realidad yo he venido hasta aquí lleno de carisma y simpatía para representar lo mejor de dos mundos

-       No solo te has burlado vos en mi casa… has mancillado una hermosa y efímera vida con tu sucia presencia… me has robado a una excelente y digna vampiro de lo que sin duda será tu fin. Estas serán las últimas palabras que dirija hacia vos con templanza: te arrancaré más que el corazón, implorarás por piedad y haré que pidas clemencia y perdón por el crimen que has generado

-       Que protocolario… pero si somos casi como hermanos mi hermoso príncipe, yo he sido un bastardo quizás, pero el primero ha prometido devolvernos la luz y no me cegaré ante esta oportunidad ni por vos ni por nadie. Sólo recuerda que si mi poder es grande, es porque sin duda el primero fue quien directamente me creó

-       Mientes

-       Lástima que no puedas entrar a mi mente para comprobarlo- Kefren se levantaba y le sonreía pícaramente a Julio César- siempre admiré tu gallardía, tu belleza y virilidad

-       ¡Largo de mi casa!

-       Siempre ame tu temple y tu estirpe

-       ¡He dicho largo!

-       Pero eres exactamente igual a los demás, muy poderoso… sí- Kefren le cerraba un ojo- muy hermoso… sin duda

-       ¡Es la última advertencia!

-       Pero no eres más fuerte que yo- Kefren miraba a la pobre Kitten en el suelo- pero te pido disculpas por mis métodos poco ortodoxos. Mi misión aquí era simplemente detonar lo que mi señor desea, y lo he logrado…

-       Nos has dividido

-       Oh no.. simplemente he marcado quién está de que lado, porque ciertamente al César lo que es del César y a Dios….

-       ¡Largo!

-       Adiós que te vaya bien hermoso Julio- Kefren tronaba sus dedos mientras salía una pequeña llama de fuego fatuo-

-       ¿Qué haces?

-       Es una muestra de que no miento mi hermoso Julio… él me ha dado el Sol… y yo jamás me convertí a diferencia de los que ya han bebido de sus sangre

-       ¡Mientes!

-       Yo siempre he andado en el Sol, puesto que su caricia fue su abrazo, y mi alma su pago… siempre le he debido obediencia… recuerda esto Julio… y duda de mis palabras, pero es precisamente lo que deseo, de todas formas ya he ganado: “Habéis estado con vampiros que ya han bebido de la sangre del primero”… yo sólo vine a decirte que antes de mi intromisión… antes de ver mi perfecta sonrisa.. oh si, Julio mío… ellos ya lo habían decidido- Kefren arrojaba la pequeña llama al cuerpo de la frágil Kitten mientras se encendía una brasa que incineraba su cuerpo-

-       ¡Kitten!

-       Que maleducado soy- Kefren hacía cara de tristeza- jamás pregunté si deseabas cremarle
-       ¡Largo!- Julio volteaba con furia contra Kefren. Su pura mirada lo arrojaba lo suficientemente lejos de su casa y el cuerpo se impactaba con violencia contra un muro-

-       Ah… es muy poderoso ¿será que en Julio tengo en verdad a un contrincante digno?- Kefren se levantaba adolorido- en fin, que comience el juego- La risa de Kefren era lo único que hacía eco en la inmensa calle-




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