lunes, 27 de enero de 2014

MEDEA



“El Ladrón de Almas”
MEDEA
Otra noche hay caído, el ultimo día con luna ha iniciado. En las calles, los hombres, ignorantes de los juegos que los hijos de Caín han iniciado, recorren ávidamente, los centros de entretenimiento, en busca de placer y gozo, las calle más iluminada de la ciudad de New York, era sin duda la calle de los teatros, con sus luces de Neón y Fluorescencia, brillan e invitan a mortales y vampiros por igual al centro…  donde están los placeres más cómicos y satisfactorios, unos vienen a alimentar su espíritu y otros sus cuerpos fríos, fríos y antiguos.
Desde hace media hora que el sol ha muerto, y  es el momento esperado cuando la estrella de la noche aparece en el Teatro “Le Mascarade”, la excéntrica dueña del teatro, que cada noche de luna menguante  organiza una presentación gratuita; Los que desean ver  el espectáculo, extraño y perturbador,, solo necesitan acatar las condiciones:  Un donativo voluntario y de preferencia generoso, destinado a los centros de ayuda social a indigentes y orates, y la condición primaria de la dueña… Nunca decirle no. Esto garantiza, la expectativa de poder ser o un entusiasmado espectador o  parte de la función, según dicen los que han compartido las tablas con Medea, los nervios son tan intensos, la emoción tan desbordante que no recuerdan nada, más que  la sensación de placer y  algarabía.
-          Necesito  ver a Medea, necesito contactarla, ella me ha invitado a que la busque...
-          No da entrevistas señor, no habla con nadie en persona,  si es cierto lo que dice, ella debió haberle dado el número… - extiende un boleto al hombre rubio frente a la taquilla- Así son las cosas con ella. Hoy hay entrada libre, deposite su donación en el ánfora del interior.
Las luces estaban a oscuras y en el escenario estaba una mujer de cabellos rojos, interpretando una pieza con el violín, alrededor de ella, danzando se encontraban una corte de lo que a primera vista parecen bailarines, disfrazados de personas comunes, todos girando y articulando movimientos elaboradísimos y en perfecta sincronía.
Al vampiro  rubio, que acababa  de entrar, le tomo unos segundos entender la escena y esbozando una sonrisa que  amenazaba con terminar en una carcajada  bizarra aplaude, mientras con paso ligero camina, por la alfombra roja hasta quedar bajo el escenario, frente a la mujer, quien lo mira con seriedad y ligeramente agitada.
-          Querido Hermano, es largo tiempo que has tomado para venir a verme, no acostumbro permitir interrupciones…Cuando disfruto del sustento de mi alma y mi cuerpo…
-           Tu boca me dice No, y tu mente me apremia… como si no pudieses esperar… Me has inquietado tanto…
-          La mayor parte de mí, aun no aprende la mesura- risa- La otra  tiene que mantenernos con vida…
Poco a poco, los espectadores despiertan desconcertados, al ver a la Interprete arrodillada en el escenario frente al hombre de pie en el piso al borda de este, ríen y ante un ademan de la mano de Medea hacia ellos, rompen en aplausos y risas.
-          Buenas noches queridos míos… espero os haya gustado el espectáculo, nos vemos en la siguiente luna…
Ambos vampiros, se retiran tras las sombras de las cortinas, dejando el escenario y a los mortales disfrutando de los últimos momentos de su trance. Luego, sentados en dos butacas uno frente al otro,  en completo silencio, y con los labios tornados en dos sonrisas perfectas, discurre su  comunicación.
-          Yo también las he oído…. Escucho el eco de su mensaje… no paran…. ¡Haz que paren!
-           Crees que soy yo la que te ha estado atormentado  ¿Hermanito?... déjame  hacerlas callar, ven a mí, conozco una forma….déjame decir hola.
Con un lento y seguro, movimiento, de pie al lado suyo,  lo observa sin decir nada, rondándolo, y en el instante en que Ancel kun, intenta hablar, - Y ¿Que te han dicho a ti?  - Cae sobre el de rodilla, hundiendo sus colmillos en el blanco cuello del Malkav. Sumidos en un silencio corto, sonríe, limpiándose la comisura de los labios con el dedo.
-          …. Ah… lo mismo que a mí…  No confió en las voces sin rostro… o que envían a terceros s hablar por ellos… ¿Me oyes?, a que voy por ti…
Susurra  riendo  mientras con cautela  toma de la mano a Ancel  kun  y con determinación
No preguntes…Confía… hermano
Le dice  mientras lo arrastra detrás de ella a escalar, los muros, las paredes,  subir escalera hasta llegar a lo más alto del Empire State, una vez allá, con la brisa revolviendo sus cabellos y señalando hacia una  sombra en el rascacielos, de esta se revela  dando un paso adelante, de la nada, un vampiro, hermoso y alto, que los había observado largo tiempo.
-          Buenas noches, hijos de Malkav… Mi nombre es  Kefren…
Medea, le sonríe a Kefren, lanza una mirada a Ancel Kun, a su lado y comienza a reír divertida
    Ahora me simpatiza más ¿y a ti hermano?
-          Sirvo a un nuevo dios, el más grande de todos nosotros, por encima de todos los príncipes. Os he mandado llamar para que os unáis a mí.

-          Yo voy donde me lleves, necesito, ver, escuchar  y saber… más… a riesgo de volverme loca… -sonrisa-


No hay comentarios:

Publicar un comentario