Audy contemplaba su alcoba mientras sonreía por la forma tan
brutal en la que había tomado lo que había querido. Julio César y Marco Antonio
eran una delicia, pero lejos del placer, aún seguía sin esa respuesta… quizás
era un mito.
El amor era simplemente una duda sombría que no tenía
respuesta, no entraría simplemente con tocar a la puerta…
Un toc toc hueco y disimulado hacía reaccionar a Audy… no
era algo que sonase en la puerta… era algo mucho más lejano.. Como si le
tocasen la puerta a kilómetros de distancia pero el eco se desvanecía.
Su mente regresaba de nuevo a un sin fin de amantes a los
cuales se complacía en humillar y llevarlos a sus más bajos instintos. Algunos
rayaban en la línea de mascotas mientras otros andaban sueltos por el mundo.
Seizo, Masha, Pyotr… pobres vampiros muertos en batalla.
Aquellos tiempos de guerra habrían de terminar en simples recuerdos que sin
emoción ni lágrimas, Audy simplemente les recordaba. De nuevo un toc toc más
fuerte resonaba en su mente, pero era prácticamente un aviso, Audy sabía que no
habría nada detrás de la puerta, puesto que estaba en un lugar evidentemente
lejano y claramente oculto ¿qué sería esta corazonada?
- - - Pobre Massino- se le venía a la mente- derrotado por unos Grou debido a su arrogancia. ¿Qué vampiro tan digno de sí se habría de confiar de estas creaturas?
Un fuerte toquido directo a su puerta sonó dos veces. Era
obvio, había alguien detrás-
- - - ¿Quién eres?- Audy se levantaba tranquilo y sin inmutarse- quién quiera que sea debe ser lo suficientemente estúpido para desconocer que se ocultaba ahí. Prácticamente nadie sabía que Audy era un vampiro y quien quiera que fuere habría de perder la vida por interrumpir su meditación- Sorpresa- Audy abría la puerta pero no existía nadie detrás de la puerta ¿sería entonces solo un producto de su imaginación? Quizás le vendría bien dormir un poco y descansar la mente. Cerraba la puerta mientras al voltear a su sillón estaba exquisitamente ataviado una figura conocida… desafortunadamente-
- - - Que mal educado… ¿así recibes a tu “padre”?- Kefren cruzaba una pierna mientras se tocaba el rostro con una mano y le guiñaba el ojo-
- - ¡Tú!
- - No estarás molesto por lo que ocurrió la última vez, ¿verdad hijo mío? Solo quería ver si la cabeza de tu pintor ruso podía sostenerse sin el cuerpo
- - Eso era asunto suyo… mataste a su hermana Masha
- - Ah si… esa…. Bueno ¿no vas a abrazar a tu Sire? Puedo oler a diversión aquí mismo
- - ¿Qué quieres?
- - Todo y nada- Kefren se levantaba mientras se acomodaba los holanes de su manga- a veces quiero unas uvas… en ocasiones sólo placer… quizás el mundo y luego una simple gota de vino
- - Me refiero que qué es exactamente lo que te trae aquí- decía fríamente
- - Es una lástima que por ser tu sire no pueda tener acceso a tus pensamientos… y mucho menos a los de tu vástago el cazador.. me ha sido difícil rastrear a esa escoria, incluso para mí es un misterio
- - ¿De quién hablas?
- - Ya sabes… atlético, cabellos dorados… cazador creado por ti… me vendría bien violarle delante de ti solo para recordarte que siempre hay alguien por encima de ti
- - No me interesa
- - Di lo que gustes… ¿Y qué ha sido? ¿cómo es la vida vampírica por ahí en el mundo?
- - ¿Qué deseas? No hay nada en mí que te pueda interesar
- - Exacto… pero no vine por eso- Kefren miraba por largos y molestos minutos a Audy mientras el silencio era incómodo y pesado- ¿No piensas decirme en que andas?
- - No es de tu incumbencia
- - Oh si, por supuesto- Kefren levantaba un dedo y el brazo de Audy giraba con violencia en contra de su voluntad- ¿qué has aprendido entonces del amor? ¿es realmente divertido? ¿finalmente has encontrado esa respuesta?
- - Eso… no… te incumbe- Audy soportaba el dolor y era incapaz de soltar un grito. No pensaba demostrar debilidades ante este ser-
- - ¿En serio? Mi dulce marioneta… como extrañaba verte impotente y cautivo… escondido como rata en la luz del día y regocijándote en la dulce oscuridad- Levantaba otro dedo mientras su otro brazo se extendía en sentido opuesto- ciertamente no puedo entrar a tu mente… pero tengo otras formas y otros recursos
- - Mi… miserable
- - ¿En serio? Creo que el estar lejos de los nazis te ha vuelto terriblemente sentimental y aburrido ¿o es que acaso ya olvidaste tu propósito inicial?
- - ¡Basta!
- - Cuando te di la vida eterna… cuando decidí dejarte vivir, fue un simple capricho para comprender hasta donde podría llegar un alma sin amor, si podría bastarte toda la noche más oscura para encontrar esa respuesta… pero las tristes almas en pena que andan errantes como tú, jamás encontrarán en la noche y sus placeres la esencia de algo tan puro como la luz…- Kefren elevaba a Audy por el aire con su mirada mientras sonreía- ¿No será que todo el tiempo hacías una pregunta equivocada?
- - ¡Déjame!- Audy usaba su máximo esfuerzo para apenas lograr mover un poco sus brazos en el aire-
- - Podría destrozarte… podría destruirte- Kefren lo dejaba caer-
- - ¿Y porqué no lo haces ahora?
- - Eso jamás… eres parte de mi…- le sonreía con mirada maniática y pura dulzura mientras le besaba la mejilla y le rozaba el labio- pero he venido aquí para ofrecerte algo que jamás… podrías tener
- - No me…- Audy era callado con un dedo de Kefren en sus labios mientras decía un ligero y tenue shhh-
- - No, no, espera que aún no escuchas que es… las reuniones familiares siempre me dan gusto y me hacen ruborizar… es como un orgasmo que nadie habría de comprender. Escucha mi querido Audy… mi obsesivo vampiro. La razón por la que yo siempre he andado de aquí y allá, de día y de noche, sin limitarme a agotarme ni perder el sueño es simple
- - ¿Violas a todo un continente?
- - Jajaja que gracioso eres, no, no… es el ladrón
- - ¿El ladrón?
- - De almas
- - ¿Qué hay con él?
- - Sólo hay una forma de saberlo… únetenos y podrás andar de día y de noche, en la luz y en el ocaso, en el amanecer y en la brisa de verano, en las dulces caricias del sol… claro… y podrías quizás encontrar en una acción lo que tantos labios han callado y podrías permanecer inmortal
- - ¿Qué pretendes?
- - Absolutamente nada… te lo dije antes, yo no soy más que otro títere, simplemente yo veo los hilos de quién los mueve… entonces dime ¿Habrás de venir conmigo y probar la libertad?
- - ¿Qué libertad?
- - Eres un ser incompleto, estás tan cegado por tu obsesión que has olvidado que para encontrar la respuesta a tu pregunta, debes experimentar y vivir, no solo gozar. Ven y sigue a mi amo… ven y junta tu poder al mío… regresa a tu esencia y descubre finalmente que se sentirá de nuevo caminar por la luz del sol
- - ¿Y si no me interesa?
- - Te dejaré ir… yo no te retendré ni obligaré… debes venir en vuestra mejor disposición y quizás…
- - ¿Quizás qué?
- - En tu andar por el sol encuentres aquel trofeo que tanto has buscado ¿no era a él lo que valía la pena intentar? Claro… la decisión es vuestra al fin y al cabo. Pero entiende una cosa… la oferta es ahora o nunca… la tomas o la dejas- Kefren le extendía la mano a Audy mientras le sonreía seductoramente-

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